Una joven intenta quitarse un tatuaje, pero le quedó una marca peor

Pasuda Reaw tiene 21 años de edad y una horrible marca en el cuerpo. Hace ya un tiempo se tatuó flores en su pectoral. Arrepentida, intentó quitarse el tatuaje, pero se causó un mayor daño.

Para quitarse el tatuaje sin utilizar los caros y dolorosos tratamientos a láser, Pasuda utilizó un proceso químico creado hace más de 20 años. Este proceso, llamado Rejuvi, consiste en aplicar algunos productos químicos en el lugar del tatuaje, haciendo con que los pigmentos de tinta de la piel se hinchen y lleguen a la superficie. Cuando eso sucede, el tatuaje forma una costra (como se puede ver en la imagen) que se puede retirar. El tatuaje de Pasuda realmente formó una costra, pero no sin causar sufrimiento y dejar una cicatriz enorme.

“Al principio, Rejuvi me pareció una buena manera de quitarme el tatuaje, ya que no quería utilizar láseres”, declaró la joven al sitio británico Mirror.

“Comencé el tratamiento e inmediatamente sentí picazón y mucho dolor. La piel tardó mucho en despegarse. Eso fue como una tortura y no podía dormir”.

Pasuda cuenta que el dolor era tan grande que no pudo dormir por 10 días, y lloraba mucho. Hoy, ya pasaron 3 meses del tratamiento, ella pone fotos y mensajes en sus redes sociales para concientizar a las personas para que no tomen la misma decisión que ella: “Yo comparto las imágenes como una advertencia a los demás para que se cuiden en relación a lo que hacen”.

¿Vale la pena?

Pasuda Reaw es tailandesa, de la ciudad de Udon Thani. En esa región como en muchos otros lugares del mundo, un tatuaje tan grande y tan visible puede perjudicar en la búsqueda de una posición en el mercado laboral. A Mirror, Pasuda reveló que ese fue el principal motivo que la hizo querer borrar el tatuaje, mas allá de que no le gustara tanto el dibujo en sí.

Como muchas otras personas, Pasuda se arrepintió del tatuaje poco tiempo después de habérselo hecho. Al principio parecía una buena idea, pero, después de pensarlo, ella se dio cuenta de que le traería más problemas que beneficios.

Esta es una de las razones por las que la Biblia nos orienta tantas veces a pensar antes de actuar. Después de todo, aunque todo sea lícito al hombre, no todo le conviene. En el programa “Obreros en Foco”, el obispo Domingos Siqueiras menciona el pasaje y explica que, influenciados por otras personas y por la moda, muchas personas toman decisiones de las que pronto se arrepienten, porque causan daños.

“Cuando Pablo dice que todas las cosas son lícitas, pero no todas me convienen, está diciendo que usted tiene que tener mucho cuidado para no permitir que la moda tome lugar en su corazón. No sea como aquellos que intentan amoldarse a las costumbres y hábitos de este mundo, como las modas”, afirma el obispo.

De acuerdo con él, el tatuaje es uno de esos hábitos que las personas practican si pensar seriamente en el futuro, influenciadas, por ejemplo, por celebridades que exhiben sus tatuajes.

“En el mundo todos los artistas, las personas famosas, exhiben sus tatuajes. Hoy lo más común es tatuarse el nombre de la novia, del novio, del hijo, de la hija, del padre, de la madre, hasta el de un perro. Ellas se hacen símbolos en el cuerpo. Las personas que siguen esas tendencias no tienen el entendimiento de las cosas de Dios, y lo hacen porque es lo que todo el mundo está haciendo.”

El obispo destaca que no hay ninguna crítica en relación a las actitudes de esas personas y que, al contrario de criticar, la orientación es pensar mejor los beneficios de tatuarse y preguntarse a sí mismo el porqué de hacerlo, cuáles son las influencias y qué acarreará.

“Nosotros no nos podemos alejar del mundo, no podemos quedarnos adentro de un cuarto y simplemente no ver lo que sucede en esta vida. Si usted mira la televisión, va a ver cosas buenas y cosas malas. Si usted abre la puerta de su casa y va a la calle, ve lo bueno y lo malo. Pero, mientras vivamos en este mundo, nosotros tenemos que saber lo que debemos retener y lo que debemos desechar”, afirma el obispo Domingos. “Lo bueno, lo guardo, y lo que veo que no sirve simplemente lo lanzo afuera, no dejo que entre. Quiere decir: Yo no voy a ser influenciado por las cosas exteriores, no voy a ser influenciado por el mundo, por las costumbres.”

Algunas personas se tatúan pensando que después pueden quitarse o cubrir el dibujo, pero, como lo muestra el caso de Pasuda, no es tan simple. Generalmente tatuar sobre tatuajes no queda bien y el proceso para quitarlo, además de ser caro es muy doloroso, y no elimina por completo la marca.